"¡¿Quién xuxa tomó mis cigarros?!". La familia no supo qué decir. La mujer corrió muebles, vació cajones, barrió donde nunca había barrido. "¡Hablen, weones!". Golpeó paredes, secó sus lágrimas y se tomó el pecho: "Si me da un paro, quedará en sus conciencias". Luego: "¿Escucharon? Son las trompetas del Apocalipsis. ¡Un pucho, rápido!". Y se tiró por la ventana al jardín. Sus familiares fueron a socorrerla, y Alma, mirando al cielo, entre risas, remató: "Llevo un mes y un día sin el vicio, y así me imaginaba que lo iba a vivir. ¿No les da gusto que fue al contrario?".
lunes, 13 de abril de 2026
domingo, 5 de abril de 2026
Es ahora
Don Helio intuye algo extraño. Corre la cadera y la mano de la mujer insiste en meterse, con la sensualidad hipnótica de una serpiente, por el bolsillo del viejo. Y el semáforo sigue en rojo. Raquel se envalentona, se acerca a don Helio, que la mira sin mirarla, y lo saluda. La ladrona se da media vuelta. Raquel, tras suspirar, dice que lo ayudará en sus trámites. Mientras tanto, proclama: "Pronto volverá Jesús —se le arrima— y se enfrentará al Anticristo. ¿Y sabe? reinará el bien sobre el mal". Don Helio para y sonríe: "¡Pero niña, eso acaba de pasar!".
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