lunes, 13 de abril de 2026

abstinenciausencia

"¡¿Quién xuxa tomó mis cigarros?!". La familia no supo qué decir. La mujer corrió muebles, vació cajones, barrió donde nunca había barrido. "¡Hablen, weones!". Golpeó paredes, secó sus lágrimas y se tomó el pecho: "Si me da un paro, quedará en sus conciencias". Luego: "¿Escucharon? Son las trompetas del Apocalipsis. ¡Un pucho, rápido!". Y se tiró por la ventana al jardín. Sus familiares fueron a socorrerla, y Alma, mirando al cielo, entre risas, remató: "Llevo un mes y un día sin el vicio, y así me imaginaba que lo iba a vivir. ¿No les da gusto que fue al contrario?".

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

El COMENTARIO ESTÁ SUJETO A MODERACIÓN