martes, 1 de abril de 2025

Al borde

La madre se reía y la hija, por imitación, también. Como estaba aprendiendo a hablar, la mujer aprovechaba momentos en que Aarón, su marido, tartamudeaba con torpeza chistosa para tranquilizarla: “Hija, nunca podrás hacerlo peor”.

Aarón fue cohibiéndose, evitando comunicarse con su pequeña. No fuera a reírse con un “te requiero”. Cuando se frustraba, salía a caminar. En una de estas salidas, tropezó. Alguien se rió, y su hijito, por imitación. Aarón se acercó y preguntó: “¿U-usted creee que ca-caminar y tropezaa-aar es lo mismo que habla-hablar y tarta-tartamudear?"

Aarón tenía el puño cerrado, por si le respondía que sí.

10 comentarios:

  1. Pues me temo que sí que es lo mismo. Más vale que se calle. Si no la hija podría aprender a hablar tartamudeo, creyendo que es un dialecto del español que le enseña su madre. La vida es dura.

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  2. Vivir en el menosprecio e incomprensión constante de e generar tal grado de frustración interior q una ínfima chispita lo hace estallar ...nosotros solo vemos esa explosión final , lo q nadie sabe es todo lo q hay detrás...Es precioso lo tierno q escribes del asunto más despreciable, tienes un don, aún más mágico q los números jajaja Mil gracias, un abraa-braaazo, para Aarón otro!

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  3. Lo del puño cerrado, indica hasta qué punto estaba cabreado.

    Abrazo.

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  4. Bueno, Julio David, tolero poquito la humillación, ni en gracias, ni en nada, y esta mujer, pues que quieres que te diga, está sembrando una semilla totalmente nociva.
    Pobre hombre, me ha producido muchísima compasión este relato.
    Un fuerte abrazo.

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  5. Esperemos que no se imponga el tartamudeo como primera lengua, que corren tiempos muy chungos y cualquier cosa es posible...

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  6. Hasta el nombre era irónico... Aaron...
    Los hay que nacen predestinados.

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  7. Suficiente complejo debía el pobre tener como para que incluso su mujer le recriminara su tartamudez. Sería tartamudo pero no tonto.
    Un abrazo.

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  8. Aarón, dentro de poco, será una máquina de matar o un retraído. La sociedad es una gran fábrica, tanto de lo uno como de lo otro.

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  9. Pobre Aaron, despierta mucha ternura, debe ser difícil vivir con ese problema y ser el blanco de chistes y de imitaciones. Menos mal que ese puño indica que se está rebelando. El nombre es un puntazo. Saludos

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  10. Aarón tendrá que cerrar muchas veces el puño pero al final seguro que le servirá. La personas a veces somos muy crueles.
    Un abrazo Julio David.

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