Rex abrió los ojos por primera vez y se encontró rodeado por unas hienas que lo acicalaban. Todavía así, sintió que algo andaba mal. Y con este sentimiento de extrañeza, lo criaron como uno más del clan. Aunque el fin último de ellas era utilizarlo, pues lo mandaban a cazar. Y cuando no, lo mantenían encerrado y atemorizado en una cueva vigilada. Pero resultó que un amanecer, ya que su sed por beber agua fue más fuerte que todo el miedo, Rex salió hasta la fuente más cercana. Y ahí, por primera vez, vio reflejada esa magnífica, majestuosa, innegable melena.
Joderrrr... nos has manipulado como has querido. Rex es nombre de perro, que se parecen más o menos a las hienas, sobre todo de cachorro. Y al final aparece el león, que es Rex pero no suele ser de nombre.
ResponderBorrar👏👏👏bravoo
ABRazooo
Excelente relato, amigo Julio, con enseñanza final.
ResponderBorrarHay personas que no siempre son conscientes de sus "melenas".
Abrazo.
El que está aislado de su entorno, pierde su identidad.
ResponderBorrarSorprendente relato.
Un abrazo.