Otra bolsa de azúcar terminada y Dante, de siete años, nuevamente le exige plata a su mamá. Ella le discute para finalizar cediendo. Dante llega a la tienda. Trepa las góndolas con mercadería, pero cae. Y con él, kilos de azúcar que lo tienen viciado, cubriéndolo. Y no puede sacárselos de encima. Pide ayuda. Nadie escucha. Está bajo una montaña y es muy chico para ponerse en pie. Entonces, para sobrevivir, sabe que tiene que hacer lo que hasta entonces nunca quiso admitir. Y se desolla la piel, como si de un traje se tratara, revelando al hombre que es.
¡Feliz 2026, feliz año universal 1! Aprovechen, con el corazón, esta nueva partida. Un abrazo psicológico.
ResponderBorrarFeliz 2026.
BorrarQué fuerza tiene este cuento, Julio. En apenas unas líneas conviertes la caída de un niño en una metáfora brutal del despertar, de ese instante en que la vida nos obliga a dejar atrás la piel cómoda —o adictiva— para asumir lo que somos de verdad.
BorrarLa imagen del azúcar como montaña y vicio es magnífica: dulce al principio, asfixiante después. Y ese desollarse final… duro, simbólico, necesario.
Un relato que deja eco, como siempre.
Gracias por empezar el año con esta sacudida tan bien escrita.
Así que todo el tiempo fue un 26 disfrazado de 25?
ResponderBorrarAhora tendrá que renunciar al azucar, porque a los mayores no nos sienta tan bien como a los chicos.
Abrazooo y feliz año
Querer es poder. Feliz 2026!!
ResponderBorrarPues vaya con el niño Dante... Ojito con él...
ResponderBorrarFeliz año, amigo
Feliz 2026!
ResponderBorrarHay mucho por mejorar y tenemos otro año para ello.
Un abrazo.
Mmm... ¿Es un hombre con mentalidad de un niño de 7 años?
ResponderBorrarEso entendí. Es correcto?
Un abrazo grande, con mis mejores deseos para ti en 2026. Que sea un año magnífico para ti.
ResponderBorrarSara, muchísimas gracias. Recibo tus buenos deseos con gratitud. Un abrazo psicológico.
BorrarGenial, amigo...
ResponderBorrarAbrazo Feliz de 2026.
Logró sacar fuerzas Dante, para finalmente afrontar sus debilidades. Buena forma de empezar el año. Te deseo lo mejor para el 2026.
ResponderBorrarUn fuerte abrazo!
Muchas gracias. Lo mejor para ti también. Un abrazo psicológico.
BorrarHay que sobrevivir, para seguir comienzao azúcar.
ResponderBorrarSaludos,
J.
Otra manera de visitar el infierno, pues este, para cada uno tiene su forma.
ResponderBorrarFeliz 26 si los locos de turno nos dejan que lo sea.
Abrazo.
Surreal ou talvez não!...
ResponderBorrarAbraço de amizade.
Juvenal Nunes
hay personas que no saben distinguir momentos, quizá por eso hay tanto conflicto y malentendidos
ResponderBorrarabrazos y buena jornada
Julio David, la vida se encarga de poner las cosas en su lugar(a veces), de la asfixia a respirar aire puro, un paso que cuesta pero se puede lograr con perseverancia.
ResponderBorrarJulio David, que tengas un feliz año, con amor, ternura y exitos en todo.
Es una delicia leerte.
Besos
Ah, pues muchísimas gracias. Todo lo bueno para ti de vuelta. Un abrazo psicológico.
BorrarCrecer... dejarse crecer. Es todo un reto para cualquiera. Incluye renuncias, pero también descubrimientos nuevos. Parece que lo ha entendido.
ResponderBorrarMe gustó mucho 👏👏👏👏
Espléndido escrito, como no podía ser de otro modo.
ResponderBorrarUn abrazo, Julio David y buena entrada de año, que se necesita.
Teo, y te agrego: se necesita y más que nunca. Gracias. Que enero te sea amable. Un abrazo psicológico.
BorrarLa necesidad aguza el ingenio.
ResponderBorrarDejó al niño en el pasado y renació hombre.
Feliz 2026!!!
Feliz, generoso y justo.
Borrar