Prendió un pito. Demoró en inhalar, demoró en exhalar. Se tomó un buen tiempo. Y debió tomarse más. "Una pregunta, muchas respuestas. Y creo que ya la tengo. ¡Me costó perder una familia, eso sí!". Yo no fumé ni dije nada. "Ven a mi casa a las seis y veamos cómo me fue".
La puerta estaba entreabierta cuando llegué. Seguí a una mariposa hasta una pieza que parecía infantil. Lo encontré donde pendía un sistema solar de cartón. Colgaba de una soga, entre Saturno y la Tierra. A sus pies, una nota: "Me fue mal. Esta tampoco es la respuesta".
Al final, muy al final, se dio cuenta de que el sentido es antihorario. Como el resto de planetas de cuyo conjunto ahora forma parte.
ResponderBorrarAbrazooo
Vaya, hace tiempo no pasaba por este rincon, lo se, he sido ingrato, pero me encuentro este relato que es bastante ... fuerte, me parece excelente la eleccion de planetas acompañantes o mejor planetas testigos de los graves eventos que alli acontesieron , pudo haber sido una soga entre el sol y mercurio, que hubiera dado un caracter extraño al asunto.
ResponderBorrarSi el final no es macabro, ¿es un final?
ResponderBorrarSaludos,
J.
Una pregunta impactante. Bedos
ResponderBorrarJulio David, tu microrrelato golpea con esa mezcla de ironía y desgarro que sólo logran las historias muy breves y muy certeras. El viaje desde la pregunta filosófica hasta la escena final —tan cruda, tan simbólica entre planetas de cartón— deja un eco que obliga a pensar en lo frágil que es buscar respuestas cuando la vida misma se deshilacha. Qué fuerza tiene esa nota: un fracaso convertido en sentencia. Y qué bien manejas el contraste entre lo infantil y lo trágico, como si el sentido de la vida se perdiera justo donde empezó
ResponderBorrarBueno, ya no lo intentará más.
ResponderBorrarAhora descansa en paz y me temo que no en otros mundos.
Saludos.
Tremendo... "Esa tampoco es la respuesta". Cierto. Y posiblemente cuanto peor te vaya... más complicado encontrar la respuesta. ¿Por qué? ¿Para qué?... Hay tantas vidas distintas... o tan diferentemente vividas...
ResponderBorrarMe encantó.
Para la reflexión,abrazo.
ResponderBorrarTe fue bien entonces. Menos por dónde seguirla buscando.
ResponderBorrarAbrazo hasta allá!!
Tremendo e inquietante texto. Se queda uno pensado y sobrecogido.
ResponderBorrarUn abrazo.
A veces no se encuentran las respuestas. Aunque no todos tomamos la misma decisión.
ResponderBorrarSaludos
Un final muy sorprendente tras un historia llena de incógnitas.
ResponderBorrarUn saludo.
Hay un toque de nostalgia en tu breve relato.... Es lindo
ResponderBorrarPaz
Isaac
Hay preguntas que por mas que se busque no tienen respuesta correcta. Drástica decisión.
ResponderBorrarAbrazos
...sentido y razón no siempre orbitan en el mismo plano
ResponderBorrarBuena jornada 💐
Quedé atónita con el final.. helada, a pesar de lo irónico. Saludos.
ResponderBorrarUn relato breve pero muy contundente, Julio. Ese final, suspendido entre los planetas, deja una imagen difícil de olvidar. Un abrazo. :)
ResponderBorrarNo hay que buscar tanto es la respuesta :)
ResponderBorrarUn abrazo!
¡Extraordinario micro! He de confesarte que me dejó un poco alterado pero supongo que era la finalidad.
ResponderBorrarUn abrazo Julio David.
No cuentas una muerte, sino una equivocación final. Saludos.
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