lunes, 21 de mayo de 2018

Te quiero

¿Cuántas veces tendré la oportunidad de decirte que te quiero? Cada vez que te lo confieso parece el milagro de la última vez. Al principio era tan simple y tan recíproco. Pero basta un día o dos o tres o cuatro como mucho de ausencia, para desvelarme por los ladridos rabiosos de la jauría de la duda. Todo es incertidumbre. Me cohíbo. Quisiera abrir mi corazón, pero no puedo: el miedo, el ajetreo de la rutina, tus compromisos, lo impiden. Por eso concentro fuerzas. Para que la próxima vez (que puede ser la última) no nos quepa duda: te quiero.

Canción “Igual que siempre” - Jorge Drexler & Sergio Makaroff

lunes, 14 de mayo de 2018

Carta desde el futuro: cambio climático (5)


Lo encontré dando vueltas entre la basura. En internet dicen que están desorientados por lo del cambio climático, porque se quedaron sin su hábitat. “Señor oso polar -le dije, no soy muy creativa- venga a mi casa”. Aquí apenas cabe pero, cariño mediante, preferimos aguantarnos la incomodidad. Además el señor oso solo pide peces. Unos treinta kilos debería comer; meta imposible para el bolsillo. Sin embargo más plata se nos va pagando la cuenta de la luz. Es que a señor oso le da por abrir la puerta del refrigerador y quedarse ahí, quieto, hasta dormirse. Quizás qué cosas soñará.

Imagen de Diana Toledano

sábado, 12 de mayo de 2018

Tu boca

¡Cúanto camino recorrido hasta llegar a un beso! Del comienzo del universo, pasando por partículas, planetas y galaxias. Miles de millones de años, hasta que las cosas cuajan y los organismos se reproducen y las sociedades se extienden. Y mentes y cuerpos deseando entenderse para acoplarse. Entonces ¿por qué algunos llegamos a destiempo a la vida de otros? Si todo es razonamiento, lógica, física y todo se puede explicar por medio de números, ¿dónde está la matemática que motiva a actuar al corazón que late sorpresiva, inoportunamente? Nadie sabe. Solo queda maravillarse. ¡Cuánto camino recorrido hasta llegar a un beso!

Canción "Inoportuna" - Jorge Drexler

martes, 1 de mayo de 2018

Pónganse de acuerdo

Ahora es al revés. Ella considera los piropos como una agresión sin matices. Alega por los que son groseros y también por los finamente elaborados; de esos que podrían ganar concursos. Y entre más cursis, cuanto más desprendan un tufillo poético barato, más le violenta la intención del hombre por querer meterla, aparentando ternura y galantería como recurso. Él, su amigo, alza la copa y brinda por eso. Ya no la ama en secreto como antes, qué más da. Ella en cambio sí lo ama, y busca desesperadamente ser silenciada con algún piropo de su parte que desarme su discurso.

miércoles, 25 de abril de 2018

El caso del Padre Alberto

Al final el Padre Alberto pidió traslado. A pesar de su juventud, tenía un alma vieja: creía en los valores cristianos como único modelo para transformar, por millonésima vez, el mundo. Por lo mismo era fácil ponerlo en jaque. De hecho le bastó el primer caso que atendió en el confesionario (una tarde de reemplazo), para cuestionarse colgar el hábito.

“Padre, mi marido resultó ser gay. Si mi hijo naciera homosexual ¿no sería mejor abortarlo antes para evitar su condena en el infierno?”.

No supo bien qué decir. Se comprometió a responderle al domingo siguiente, pero ese domingo se fue.

domingo, 8 de abril de 2018

El Gran Atractor

Hay más gente buena que mala. Aunque cueste creerlo. Por ejemplo cuando te toque desaparecer (todos fantaseamos con eso) ellos antes te avisarán. No sé dónde ni cuándo: únicamente los de “El Gran Atractor” saben cómo. Su factor sorpresa es decisivo: vas a comprar, vienes de una fiesta, saliste a fumar bajo las estrellas, da lo mismo, ahí te encuentran. Calma. No te van a obligar. Solo te ofrecerán una vida nueva. La que siempre quisiste. Y, de aceptar, te llevarán para no volver. Quedarás como egoísta pero serás feliz. Duele, pero a veces ambas cosas van de la mano.

viernes, 23 de marzo de 2018

(Todo va) Acorde al plan

Llevo meses cesante. No es mi culpa. Me hicieron magia negra. Las energías negativas entorpecieron mi vibración lumínica. Todo empezó cuando engañé a mi pareja. Una supuesta "amiga" conjuró en mi contra y afloró al demonio de la lujuria. Soy víctima. ¡Fui influenciado! Y con esa convicción, en el nombre de Dios, quemé su casa. Merecido lo tiene. Ella abrió un canal para que otras brujas me usaran para fines oscuros.

Ahora escapé al sur. Mi familia me entiende y me consuela: no aporto económicamente donde vivo y mi esposa, a pesar de los cuernos, me ama más que nunca.

jueves, 15 de marzo de 2018

El bastón

"¡Mire, sí existe la vida después de la muerte!". La vieja, a pesar de su cataratas, abrió ampliamente los ojos: es cierto, al bastón de su difunto esposo le creció una petunia. "¿Recuerda? -dijo la nieta-, si al bastón le sale una flor, es señal de que sigue vivo. ¡Y cumplió!". Se abrazaron, lloraron y después rieron. "Pero no lo toque -continuó la nieta-, mejor dejémoslo sobre la repisa".

Esa noche la nieta recolectó más flores de jardines vecinos, y también los pegó al bastón con cinta adhesiva. No basta con que esté vivo: tiene que estar muy, muy vivo.

domingo, 11 de marzo de 2018

El estuche

Por segunda vez me robaron el estuche. Es bonito, es de marca. Le advertí a mi papá que me lo iban a terminar robando. Y así fue. Y sé quién fue: fue uno de mis compañeros haitianos. Me llegaron rumores. Y con fundamentos.

No, no puedo.

Es que si lo culpo, voy a quedar como un prejuicioso. Sobre todo ante los ojos de ella. Así que mejor lo esperaré a la salida del colegio, lo llevaré a un descampado, y lo cagaré a palos. Le voy a enseñar a este negro de mierda a no abusar de mi buen corazón.

jueves, 8 de febrero de 2018

Sola

El calor de estos días, de este verano sofocante, empujó a las arañas a salir de sus cavernas. No sabía que estábamos tan llenos de fisuras. En las paredes, en el suelo, por ahí se cuelan para atormentarme. Asegurarte que son muchas es poco: ¡son miles! Nos invaden. Te suben por los brazos, se desenredan del pelo, caen por tu hombro. No sé cuánta plata he gastado ya envenenándolas. Pero vieras tú el placer que me da verlas retorcerse. Y las maldigo en el acto, grito, pataleo, las odio. Solo las tolero de noche, cuando se pasean por mi entrepierna.

viernes, 19 de enero de 2018

1890


No hay caso. No me gusta esa especie de catalejo diabólico. Te captura el alma, ¿sabes? En serio, está más que confirmado. Te captura el alma y empiezas a morir deprisa. Más de lo normal. Por el bien de todos, espero que ese microscopio diabólico no prospere. ¿Te imaginas si en el futuro esto se masifica? ¡La humanidad va a desaparecer! Vamos a quedar atrapados en un papel y Dios, quién sabe cómo, tendrá que ingeniárselas para resucitarnos. Y quizás ni lo haga, por habernos entregado a estos avances científicos que solo traen desgracias. Camina, hermana, no mires atrás. Vamos.

Mi aporte para El bic naranja

domingo, 14 de enero de 2018

Fin de fiesta

De un tiempo a esta parte (perdí la cuenta), a unos vecinos les ha dado por enfiestarse cada día. No respetan ni los domingos, con esto creo resumirlo todo. Eso, hasta que hubo, minutos atrás, una balacera. No sé si los mataron o se mataron entre ellos. Tendrá que resolverlo carabineros, la policía de investigaciones, los fiscales, los cotilleos.

Yo llamaría a una ambulancia, ¡pero estoy tan a gusto ahora! Siento que en el mundo no vuela ni una mosca. Tranquilo, ha pasado un buen rato, de seguro otro ya lo hizo. Y si no, no lo culpo.

Buenas noches.

jueves, 11 de enero de 2018

El guapo

Actualizo mi perfil con las fotos de un primo. Tras su imagen me escondo. Pero ojo, que se esconde un buen tipo: conversador y receptivo, tierno, incluso misterioso; impredecible. Soy algo así como un osito de peluche pero con navaja. Cualidades como esas creí que habían conquistado a la niña con la que chateo.

Erré olímpicamente.

En nuestra cita me quedó claro. Ella esperaba al modelo de las instantáneas.

Ahora vamos rumbo a ver a mi primo. Ella, porque lo quiere conocer. Al parecer la tiene enamorada. Y yo, porque le quiero preguntar cuál fue su secreto. Cómo lo logró.

lunes, 8 de enero de 2018

Las posturas

El mendigo va camino a ese restorán que tira lo que sobra del día a la calle. Esta vez, cuando llega, encuentra a un ambientalista discutiendo con el dueño del recinto, acusándolo de ser un desalmado. “Porque únicamente un desalmado puede desechar alimento mientras miles pasan hambre”.  Solo están estos tres y un perro que ladra rabioso. “¡Usted no entiende!”, le grita el mendigo al ambientalista para después empujarlo, muriendo instantáneamente.  “Don Alberto, él no entiende. Usted no es un desalmado”, dice ahora el mendigo, esperando ser recompensado con el doble de desperdicios de comida entre tanta tanta tanta comida.

viernes, 29 de diciembre de 2017

La maleza

Asegura que si en Marte florecieran, por muy feos, atisbos de hierba, la humanidad, histérica, velaría por esa manifestación de vida a cualquier precio. En nuestro mundo, aunque abunde, la maleza es una excepción dentro del sistema solar. Y es por este respeto sagrado que la dejó crecer.

Claro, eso asegura ella. Pero el motivo es otro, y es más chiflado porque concierne al corazón. Entre la maleza, alta, tupida, cree distinguir a su esposo revisitando el jardín que tanto amó. Se enteraran los hijos, ordenarían desmalezarlo todo y a ella internarla.

No. Este diciembre 31 no lo pasará sola.

jueves, 7 de diciembre de 2017

Constelaciones


“Hija, preocúpate de tu dormitorio. Mira esos juguetes. Y mira estos de acá: brazos, cinturones, zapatos. ¡Tu manía por desarmarlos! Levanta los peluches y ordénalos. ¿Qué hace la bicicleta aquí? Deja el caracol en su caja, que casi lo piso. La manzana si no te la vas a comer, me la llevo. ¡Qué increíble donde vengo a encontrar la tetera! Ya, cuando vuelva quiero todo todo todo en su lugar. ¿Entendiste?”.

Estela entendió pero no piensa obedecer. Tiene una amiga en el planeta Tierra a la que le encanta observar la disposición de este maravilloso caos repartido por el cielo.

Imagen de Diana Toledano

martes, 5 de diciembre de 2017

Me gusta

Sé que soy fea y sin embargo cuando actualizo mi perfil recibo comentarios del tipo “qué linda”, “me encanta ese peinado”... ¡Me tienen lástima, por eso lo dicen! Por esta razón me di un martillazo en los dientes. Ahora sí me veo monstruosa y a estos hipócritas no les queda otra que aceptarlo. Pero calma, que cuando recupere mi dentadura sé que el cambio será para mejor y sus halagos, al fin, sinceros.  Mientras tanto envío fotos mías donde salgo sonriendo de manera siniestra al correo de todos mis conocidos, para que no les quepa duda mi antes y después.