jueves, 11 de enero de 2018

El guapo

Actualizo mi perfil con las fotos de un primo. Tras su imagen me escondo. Pero ojo, que se esconde un buen tipo: conversador y receptivo, tierno, incluso misterioso; impredecible. Soy algo así como un osito de peluche pero con navaja. Cualidades como esas creí que habían conquistado a la niña con la que chateo.

Erré olímpicamente.

En nuestra cita me quedó claro. Ella esperaba al modelo de las instantáneas.

Ahora vamos rumbo a ver a mi primo. Ella, porque lo quiere conocer. Al parecer la tiene enamorada. Y yo, porque le quiero preguntar cuál fue su secreto. Cómo lo logró.

lunes, 8 de enero de 2018

Las posturas

El mendigo va camino a ese restorán que tira lo que sobra del día a la calle. Esta vez, cuando llega, encuentra a un ambientalista discutiendo con el dueño del recinto, acusándolo de ser un desalmado. “Porque únicamente un desalmado puede desechar alimento mientras miles pasan hambre”.  Solo están estos tres y un perro que ladra rabioso. “¡Usted no entiende!”, le grita el mendigo al ambientalista para después empujarlo, muriendo instantáneamente.  “Don Alberto, él no entiende. Usted no es un desalmado”, dice ahora el mendigo, esperando ser recompensado con el doble de desperdicios de comida entre tanta tanta tanta comida.

viernes, 29 de diciembre de 2017

La maleza

Asegura que si en Marte florecieran, por muy feos, atisbos de hierba, la humanidad, histérica, velaría por esa manifestación de vida a cualquier precio. En nuestro mundo, aunque abunde, la maleza es una excepción dentro del sistema solar. Y es por este respeto sagrado que la dejó crecer.

Claro, eso asegura ella. Pero el motivo es otro, y es más chiflado porque concierne al corazón. Entre la maleza, alta, tupida, cree distinguir a su esposo revisitando el jardín que tanto amó. Se enteraran los hijos, ordenarían desmalezarlo todo y a ella internarla.

No. Este diciembre 31 no lo pasará sola.

jueves, 7 de diciembre de 2017

Constelaciones


“Hija, preocúpate de tu dormitorio. Mira esos juguetes. Y mira estos de acá: brazos, cinturones, zapatos. ¡Tu manía por desarmarlos! Levanta los peluches y ordénalos. ¿Qué hace la bicicleta aquí? Deja el caracol en su caja, que casi lo piso. La manzana si no te la vas a comer, me la llevo. ¡Qué increíble donde vengo a encontrar la tetera! Ya, cuando vuelva quiero todo todo todo en su lugar. ¿Entendiste?”.

Estela entendió pero no piensa obedecer. Tiene una amiga en el planeta Tierra a la que le encanta observar la disposición de este maravilloso caos repartido por el cielo.

Imagen de Diana Toledano

martes, 5 de diciembre de 2017

Me gusta

Sé que soy fea y sin embargo cuando actualizo mi perfil recibo comentarios del tipo “qué linda”, “me encanta ese peinado”... ¡Me tienen lástima, por eso lo dicen! Por esta razón me di un martillazo en los dientes. Ahora sí me veo monstruosa y a estos hipócritas no les queda otra que aceptarlo. Pero calma, que cuando recupere mi dentadura sé que el cambio será para mejor y sus halagos, al fin, sinceros.  Mientras tanto envío fotos mías donde salgo sonriendo de manera siniestra al correo de todos mis conocidos, para que no les quepa duda mi antes y después.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Tragicómico

Me invitó a caminar a orilla de playa. “Ahora esto me hace sentir bien -me dijo cuando nos detuvimos a mirar el ocaso-: esto me llena de tranquilidad. Aprovecho igualmente para disculparme por todas las cosas que te robé”. Lleva un año sobrio, sin drogas sin alcohol sin fármacos. Incluso en sus crisis de abstinencia llegó a inhalar productos químicos domésticos, todo con tal de aliviar la carga de la existencia, tapar vacíos inconmensurables, engañarse. “Dame un atardecer y un café, y soy feliz”. “Pero cuidado -le advertí- que a la cafeína también uno puede volverse adicto”. Y se suicidó.

domingo, 19 de noviembre de 2017

La oveja negra

Me gusta caminar y mirar las estrellas. Nadie en mi casa sabe de esta afición. Y como siempre me preguntan a dónde voy cuando salgo, a cada uno entrego una respuesta distinta de lo que hago por las noches. Por ejemplo, tengo convencida a mi mamá de que soy paseador de polillas; a mi papá, de que voy de reemplazo de Batman; y al venenoso de mi vecino, que soy prostituto, así, sin más. Cualquier cosa es válida antes que avisar que saldré a mirar las estrellas. ¡¿Quién hace eso?! Me tildarían de "raro", como mínimo, y no quiero preocuparlos.

jueves, 9 de noviembre de 2017

Burka

¿Cómo complacer a Dios siendo él eterno? Quizás no podamos satisfacerlo nunca, pero redoblaremos nuestros esfuerzos para que premie, por último, el sacrificio. Yo, rey de Todonosmolestastán, apoyado por países como

Puedequehastarespirarseapecadostán & 

Nosotrosconfirmamosquerespirartambiénespecadostán,

decreto que el burka, usado por las mujeres para ocultar sus vergüenzas, se extienda a todo lo femenino. Por lo pronto, perras y gatas. Hagámoslo por el bien de Dios, que es propenso a la cólera. Por el hombre, que es propenso a la perversión. Y por la mujer, que es propensa a… No, la mujer no es propensa a nada. La mujer no tiene alma.

domingo, 29 de octubre de 2017

Dulce o travesura

Bien de madrugada, cuando el resto de los niños ya dormía, todavía se paseaba un muchachito, disfrazado de esqueleto, de puerta en puerta, en un afán insano por recolectar dulces o algo más entre los vecinos. Muchos de ellos, temerosos o indignados, no salían a atenderlo; otros, los menos, se interesaban por este actuar extraño y le recomendaban que se fuera a su casa para matar la angustia de quien estuviera esperando su regreso. Sin embargo este niño no descansaría en su deambular entre la niebla, esa noche fría, hasta que alguien, ante su pregunta “dulce o travesura”, respondiera “travesura”. 

domingo, 22 de octubre de 2017

La prisionera

Por cuarto año consecutivo le volvimos a celebrar el cumpleaños 86. La torta ardía por las velas. Pensé en voltearla, dejarla caer, y ojalá empezar un incendio y acabar con esta locura. Por suerte mi papá, antes de entrar al dormitorio de mi abuelita, me dijo: “Ahora me siento preparado”. Cuando ingresamos, la pobre vieja estaba acuclillada en un rincón, vestida de negro, como siempre. Al vernos, se arrastró hasta nosotros y, temblando, sollozó a nuestros pies. Él la levantó y la abrazó. “Ya mamá, hoy la dejo ir”. Y mi abuelita se evaporó entre los brazos de mi papá.

jueves, 19 de octubre de 2017

El rey del drama

Cuando llueve extiendo el paraguas, lo volteo y lo deposito en el patio, para que así se llene de agua. Y lo dejo inamovible, tal cual, hasta que termina el invierno. Ya en primavera, lo levanto y el agua contenida en su interior, en vez de caer de golpe, lo hace con calma, filtrada no sé cómo, como si lloviera.

Generalmente solo llueve en invierno, como si la melancolía fuese patrimonio exclusivo de esa estación. Sin embargo las cosas malas se siguen sucediendo siempre, y en momentos así, aun habiendo sol, abro mi paraguas, me empapo y me siento completo.

martes, 26 de septiembre de 2017

El juez New Age

Los abogados prefieren no ahondar en detalles para no enredar y alargar todavía más el juicio. Por consiguiente, a estas alturas, ya no se presentan nuevas pistas. Hay evidencias de sobra tanto para condenar como exculpar al acusado. Finalmente el juez le dice al sospechoso:

-No tenemos cómo saber si usted es el homicida, sin embargo ¿deseó la muerte de la víctima?
-La verdad, sí.
-Entonces es culpable, porque cuando deseamos algo con todo el corazón ese propósito se materializa, puesto que el universo conspira a nuestro favor. Lo condeno a que de ahora en adelante piense puras cosas lindas.

jueves, 21 de septiembre de 2017

Cucarachas

Por las silenciosas avenidas de las capitales del mundo, se pasean naves extraterrestres. Han pasado décadas desde la Tercera Guerra Mundial, cuyo holocausto nuclear despertó una actividad volcánica que techó el cielo del planeta Tierra de ceniza; impenetrable al paso del sol.

Una lluvia tenue acaricia el traje del piloto de una nave, la que se posó sobre lo que parecen ser los restos de la torre Eiffel. Se arrodilla y se queda mirando una cucaracha muerta. “¿Por qué llora?”, le pregunta el copiloto. “Porque los seres humanos fracasaron en todo, incluso hasta en predecir la sobrevivencia de estos bichitos”.

martes, 19 de septiembre de 2017

Amor a primera vista

Se bajan parte de los últimos pasajeros. El metro está por aproximarse a su paradero final. Es tarde. Es día de semana. Es agotador. Pero es primavera. Por los altavoces continúan reproduciéndose los nombres que anuncian las estaciones. Esto no desconcentra a los dos únicos ocupantes que, frente a frente, en sus asientos, se miran y no. Llevan varios minutos sonriéndose, imaginándose enamorados. Cuando el metro se detiene y abre, por última vez, las puertas, ninguno se levanta: él, en su cabeza, espera una respuesta a su invitación de vivir juntos. Ella no sabe si perdonarle sus escenas de celo.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Rutina en la rutina

Suena el despertador, pero Eduardo ya está en pie. Incluso ya desayunó. Algo poco, té y pan. Lo suficiente. Deambula. Se vuelve a mirar al espejo, a acomodarse el peinado, a fijarse que cada cosa esté en su lugar. Se despide de su pareja, saca una maceta al jardín, y se retira. Es solo otro lunes más; con ese metro que exuda humanidad; esa tensión por llegar pronto a destino.

A eso de las diez de la mañana se aparece por un parque, se sienta, afloja su corbata, saca el teléfono móvil y se pone a buscar trabajo en internet.

martes, 5 de septiembre de 2017

Branco

Lo invitamos a pasear. Desesperado, loco como era, lo atropellaron al poco rato. Esa tarde decidimos enterrarlo bajo un árbol enorme junto a un río seco.

Semanas después recibí un whatsapp: “Perdón, amigo, por el espectáculo, pero es así como los perros planeamos nuestras partidas: simulando accidentes. Sí, somos muy convincentes. Intenta comprenderme: ahora adopté una familia que no me encierra en el patio y me hace cariño a menudo. Confío en ti: sé que no contarás este súper-secreto a nadie. Como mucho, escribirás un microrrelato de dudoso gusto al respecto. Algo olvidable, tan típico tuyo, que no despertará sospechas”.

viernes, 1 de septiembre de 2017

El mejor amigo

Esa noche, Teresita no quiso orar con su mamá. “No molestemos a Dios con lo mismo -le dijo- porque por nuestra culpa él no puede ayudar a otros”. La mujer la miró extrañada y la niña continuó: “Dios está tan ocupado salvando a mi abuelito, que dejó morir a esas personas que salen en las noticias”. La mamá no supo qué responder y la hija asumió tener la razón.

Ahora, con una preocupación menos -pensó la pequeña- Dios podrá sanar a Baxter, lesionado en una pata. Lo prefiere antes que a su abuelo. Baxter no la abusa ni la amenaza.