(40) ¿Por qué el cuchillo nunca se opone al asesinato, no entra en pánico ni se desmaya? (41) ¿Se ríe de nosotros el cilantro y el perejil? (42) ¿Son de hielo las estrellas en las noches más frías? (43) La matemática que explica el giro, ¿es música para el sistema solar? (44) ¿Qué tan grande ha de ser el abismo en nuestros ojos para poder contener, sin desparramar una gota de luz, el abismo del cielo? (45) ¿Cuántas sombras huérfanas pasean por cementerios buscando sus cuerpos? (46) ¿Por qué te lamentas que te dejan solo, si tú también contribuyes con tu ausencia en la soledad de otros?
jueves, 23 de mayo de 2019
sábado, 11 de mayo de 2019
Cien preguntas a la hora de almuerzo (4)
(33) ¿Qué milagro necesitas para empezar a vivir, si este ya comenzó hace 14 mil millones de años con el Big Bang? (34) En el principio del principio de los principios, ¿había solo un elefante? (35) ¿A partir de cuál recuerdo envejecemos más deprisa? (36) ¿Por qué hay más amor en lo recordado que en lo propiamente vivido? (37) ¿Por cuánto tiempo más nos sigue latiendo el corazón tras fallecer? (38) ¿De qué sirven tantas estrellas si no podemos comerlas ni negociarlas? (39) ¿Qué tontería te hace olvidar esto; tu infinitesimal e irrepetible paso por este planeta en algún lugar de la galaxia, del universo, del infinito?
lunes, 6 de mayo de 2019
Cien preguntas a la hora de almuerzo (3)
(22) ¿Cómo se llama ese día que está entre el domingo y el lunes? (23) ¿Es la soledad tener un sol adentro? (24) ¿Han contado cuántas piernas abre la mujer en el sexo? (25) ¿Cuánto engordaríamos si calculáramos los recuerdos en kilos? (26) ¿Y si dejamos que las hormigas construyan las ciudades? (27) ¿Está hecho de cemento el día nublado? (28) ¿A qué conclusión llegó el perro anoche que no paró de aullar? (29) ¿De dónde saca tanto optimismo el mediodía? (30) ¿Qué nos sobra: comida o egoísmo? (31) De esas frutas blandas y dulces, ¿qué lección nos da su cuesco? (32) ¿Qué flor ofreció sus pétalos para formar nuestros párpados?
domingo, 5 de mayo de 2019
Cien preguntas a la hora de almuerzo (2)
(12) ¿Quién puede consolar el sonido de las ambulancias? (13) ¿El color amarillo nació del cruce entre dos abejas? (14) ¿Se podrían usar árboles como agujas para coser la fractura de los terremotos? (15) ¿Hay más silencio en el espacio entre planetas o en un ascensor entre personas? (16) ¿Enamorarse en otoño es revolucionario? ¿Y ser feliz en invierno es todavía más revolucionario? (17) ¿Quién notaría la diferencia si se reemplazara la bandera por un dólar? (18) ¿Cuántas estrellas necesita la noche para sorprenderte? (19) ¿Con qué sueñan los telescopios? (20) ¿Por qué sabe tanto de nostalgia el atardecer? (21) ¿Dónde se extravió la paloma mensajera del amor no correspondido?
viernes, 3 de mayo de 2019
Cien preguntas a la hora de almuerzo
(1) ¿De qué limonero brotó el sol? (2) ¿Es la Tierra algo más que un cementerio flotante? (3) ¿Se tienen envidia la sal y el azúcar? (4) ¿Podría un helicóptero licuar una nube? (5) ¿Cuánto cobra el que puede detener las matanzas, si todavía nadie ha podido pagarle? (6) ¿Cuántos besos le caben a la boca? (7) ¿De cuántos elefantes está hecho el amor que no olvida? (8) ¿Cómo envejecían las personas antes de que inventaran los espejos? (9) ¿Son las ciudades el acné del mundo? (10) ¿Qué hemos perdido en el cielo que lo miramos tanto? (11) ¿Cuántos panes se podrían hacer si se usara la harina de la luna?
jueves, 25 de abril de 2019
Corrector de Whatsapp (1)
miércoles, 24 de abril de 2019
La tonta (2)
Mi amiga me pidió que arrancáramos puesto que él, amenazándola, venía por ella. Entonces subimos a mi auto. Con la prisa y los nervios, choqué. Tiempo después supe que se reconciliaron.
Luego, en una fiesta, él la empujó por las escaleras. Para peor, mi amiga me cayó encima y terminé hospitalizado. Pero se reconciliaron.
Hoy, de madrugada, esta mujer me llama y dice que está encerrada en el baño y su pareja lleva un cuchillo. Cuando los voy a ver los encuentro afuera de la casa, forcejeando. Rápidamente tomo una escoba y se la rompo en la cabeza. A ella.
martes, 9 de abril de 2019
La alcantarilla
Miguel caminaba abismado. No se percató de la alcantarilla destapada hasta que cayó en ella. Cuando despertó de la inconsciencia se encontró atrapado en un agujero que no daba a ninguna parte. Sin siquiera espantarse, la tranquilidad de tal inaudita circunstancia lo calmó por completo. Ahí, perdido en esa soledad, lejos de todo y todos, encontró la paz mental exacta para aligerar el peso de la existencia.
No gritó pidiendo ayuda.
Bien entrada la noche un peatón supo de su accidente. Le preguntó si estaba bien y a Miguel le hubiera encantado responder “mejor que nunca”. De verdad. Sin sarcasmo.
sábado, 6 de abril de 2019
En un restaurant
Perdón que los moleste. No se asusten, va a ser un minuto. Permiso. Lo que pasa es que llevo una hora esperando que los meseros me atiendan. Pero soy indigente. Aunque por indigente que sea, me gusta comer bien. Una vez al año, pero comer bien. Ya junté la plata, tranquilos, no voy a pedirles nada. Lo único que quiero es que no me ignoren más. Entonces cuando el mesero venga a preguntarles qué van a servirse, va a estar obligado a preguntarme a mí también. Y cuando me traigan mis tallarines con salsa, me cambio de mesa. Lo juro.
domingo, 17 de marzo de 2019
Afines
Se dedicaba a alimentar palomas y mi curiosidad. Esa viejita que llegaba antes o después que yo a la plaza donde compartíamos tardes y miradas, era lo único que me distraía de mi lectura; de las Bocas del Tiempo.
Nadie la conocía y eso que este es pueblo chico. Era rara pero cercana. Y me daba doble congoja verla tan sola porque se parecía a mi abuelita.
Un día pensé preguntarle si tenía familiares o amigos. Iba a levantarme, cuando veo que ella lo hace primero. Se acercó y me dijo: “Hija, usted siempre tan sola, ¿tiene familiares o amigos?”.
jueves, 14 de marzo de 2019
El loco, el mago, el viajero
Golpean a la puerta. Veo a un sujeto vestido con una bata.
“Techo y comida, solo eso pido por esta noche”. Le doy un portazo. Al rato
salgo, me disculpo y lo invito a pasar. Lo alimento y él a cambio me cuenta
historias fantásticas sobre viajes en el tiempo (supongo que escapó de un
hospital psiquiátrico). “¿Cuándo empieza la primavera?”. “En septiembre”, le respondo.
“De donde vengo solo se sabe de la primavera por libros, y me gustaría repoblar
nuestro futuro con esta flor”. Y me deposita en la mano una orquídea
subterránea, extinta ya por el cambio climático.
lunes, 11 de marzo de 2019
Malentendido
Pasaba fuera de un Sex Shop y una canción empezó a sonar. Entré para poder escucharla mejor. Era de mi infancia remota. Sus notas musicales abrieron mi memoria y corazón como una gozosa flor diurna. Llevaba décadas sin escucharla. Al poco rato el empleado me sacó del trance. “¿Puedo ayudarlo?”. “Por ahora estoy mirando”. Estábamos solos. Me di unas vueltas. De pronto, al segundo coro del tema, me detuve frente a un pene de goma del tamaño de un bate y sollocé. “¿Le trae malos recuerdos?”, preguntó. “Al contrario -respondí- me trae lindos recuerdos”. Quizás qué habrá imaginado el tipo.
jueves, 27 de diciembre de 2018
Todo estará bien
“¿Cómo me irá el 2019?”. El tarotista acomoda la baraja sobre la mesa. Tras la pausa, dice, con seguridad, “todo estará bien”. Cada pregunta la contesta igual: “Todo-estará-bien”. Y de tanto repetirlo el cliente termina creyéndoselo y se retira un poco más contento, pleno, confiado, a cómo llegó.
El tarotista, que estudió por años el lenguaje encriptado de las estrellas, también entiende algo más simple y evidente: solo buscamos ser tranquilizados y comprendidos. Ahora solo simula leer las cartas para darle credibilidad a su respuesta. Incluso ya no se siente tarotista. Es cualquier cosa menos tarotista. Por eso no cobra.
jueves, 20 de diciembre de 2018
Señora Calista
Revisando el álbum de fotos, cae una lágrima de la señora Calista sobre la imagen de su difunto marido. Luego, una mano se posa en su hombro: es él y sonríe. Días después, el fantasma, para hacerla sentir menos sola, hizo cuestiones propias de su oficio: mover objetos, hacer ruidos, apariciones vagas. Sin embargo el tiempo pasa y pesa, y ya cuando el finado quiso volver a descansar en el álbum, la señora Calista lo cerró y escondió. Ahora ella invoca, persigue, acosa al fantasma de su marido, a toda hora, para que no la deje, para sentirse menos sola.
viernes, 14 de diciembre de 2018
No es otra Navidad cualquiera
“Tía Elvira, ¿se lavó los dientes?”. “Doña Jacinta, se depiló
mal las piernas”. “Primo, veo que te superaste: tuviste un hijo más feo que tú”.
De esta forma Rolando, sin aflojar la sonrisa, saludaba a cada uno en la
reunión familiar. Naturalmente volvió tan desagradable su presencia, que los
aludidos, que fueron muchos (ni el perro del dueño de casa se salvó) lo
ignoraron. Y Rolando, en un rincón, o paseando, perdiéndose en el jardín, trago
en mano, fue feliz. Ahora ninguno de esos metiches se interesará por
preguntarle qué ha sido de su vida en este año de mierda.
viernes, 16 de noviembre de 2018
Un niño con una duda
¿Acostarse temprano? ¡No hay problema! Como
la cabecera de la cama queda junto a la ventana puede ver, entre las cortinas,
una franja de cielo con sus respectivas estrellas. Y le fascina. Ya tiene
decidido que de grande será astrónomo. Mientras tanto, sueña despierto. Se
pregunta si habrá vida como la suya en otro mundo; a diferencia de que sean
especies portadoras de hermandad, luz, amor; si acaso en las profundidades
interminables del cosmos han germinado tales extrañezas. Es la interrogante que
desvela a este idealista, romántico, ingenuo, imbécil (muy, mucho) habitante del planeta Kepler-22b en la constelación de Cygnus.
domingo, 4 de noviembre de 2018
Un largo brazo a torcer
Hace un año murió mi hermano y se llevó a la tumba el
silencio de dos décadas. Un paréntesis de tiempo en donde ganó el rencor y la
distancia. Paréntesis, punto final. Y nos perdimos irremediablemente. Podría
recorrer el infinito y el infinito no me lo devolverá. Era ahora, esta vida, no
hay otra. Y no la aproveché para acercarme y tener la conversación que nos
debíamos; esa que nos reconciliaría. Nos quedamos con tanto atorado en la
garganta, tanta falta nos hicimos, que redacté una carta en donde él -y solo
él- me pide perdón por lo que hizo.
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