¿Acostarse temprano? ¡No hay problema! Como
la cabecera de la cama queda junto a la ventana puede ver, entre las cortinas,
una franja de cielo con sus respectivas estrellas. Y le fascina. Ya tiene
decidido que de grande será astrónomo. Mientras tanto, sueña despierto. Se
pregunta si habrá vida como la suya en otro mundo; a diferencia de que sean
especies portadoras de hermandad, luz, amor; si acaso en las profundidades
interminables del cosmos han germinado tales extrañezas. Es la interrogante que
desvela a este idealista, romántico, ingenuo, imbécil (muy, mucho) habitante del planeta Kepler-22b en la constelación de Cygnus.
viernes, 16 de noviembre de 2018
domingo, 4 de noviembre de 2018
Un largo brazo a torcer
Hace un año murió mi hermano y se llevó a la tumba el
silencio de dos décadas. Un paréntesis de tiempo en donde ganó el rencor y la
distancia. Paréntesis, punto final. Y nos perdimos irremediablemente. Podría
recorrer el infinito y el infinito no me lo devolverá. Era ahora, esta vida, no
hay otra. Y no la aproveché para acercarme y tener la conversación que nos
debíamos; esa que nos reconciliaría. Nos quedamos con tanto atorado en la
garganta, tanta falta nos hicimos, que redacté una carta en donde él -y solo
él- me pide perdón por lo que hizo.
miércoles, 24 de octubre de 2018
Humanidad
Una niña es abusada por el padrastro. Ella teme contárselo a su mamá, pues está amenazada. Sin embargo la mamá ya lo sabe. Pero no hace ninguna denuncia porque es él quien trae droga a casa y esta mujer es adicta. Por eso calla. La niña se suicida. A millones de kilómetros de esta escena, la sonda Voyager 2 avanza en búsqueda de vida extraterrestre. Enviamos una pizca de humanidad (con grabaciones de risas, saludos, fraternidad) hacia los confines del universo para darnos a conocer. Obviamente hay cositas que omitimos. No vayan a pensar mal de nosotros los señores extraterrestres.
viernes, 19 de octubre de 2018
A priori no es bueno ni malo
“Podría asegurar muchas cosas de ti -escribió el marido- pero jamás que eres una puta. ¡Eres tan decente, no te he visto usar ni escote!”. La mujer sonrió con picardía. “Hay maneras de ser puta -pensó ella-: está la que actúa como una
(su vagina se llenó de sangre, caudal, palpitaciones. La urgencia por ser penetrada la poseyó como una entidad indomable, ansiando capturar dentro de su cuerpo un pene más firme que sus pezones, el clítoris. Para saciar el apetito usó uno, dos dedos, conforme más fantaseaba con un amigo)
y está la que se siente como una”.
domingo, 14 de octubre de 2018
Las indirectas
Papá escondió mi teléfono móvil. Me dijo: “No te esclavices a las cosas”. Luego de eso, de tanto en tanto, guardaba bajo llave alguna que otra pertenencia mía; revistas, juguetes, videojuegos. Creí que solo se refería a cosas materiales, pero no. También me prohibió jugar con un amigo con el que pasaba cada tarde. “Cultiva el desapego”, respondía ante mis berrinches. Y cuando se enteró que la compañerita que me gustaba estaba enamorada de otro, me dijo: “Aprende a perder”. Poco tiempo después se separó de mi mamá. Entonces entendí, con las indirectas, que me estaba preparando para ese momento.
Otra versión
Otra versión
Papá escondió mi teléfono móvil. Me dijo: “No te esclavices
a las cosas”. Luego de eso, de tanto en tanto, guardaba bajo llave alguna que
otra pertenencia mía; revistas,
juguetes, videojuegos. Creí que solo se refería a cosas materiales, pero no.
También me prohibió jugar con un amigo con el que pasaba cada tarde. “Cultiva
el desapego”, respondía ante mis berrinches. Y cuando se enteró que la compañerita
que me gustaba estaba enamorada de otro, me dijo: “Aprende a perder”. Poco
tiempo después encontré unas maletas frente la puerta. “Hijo, ya estás viejo
para que siga con las indirectas: independízate”.
martes, 2 de octubre de 2018
Fénix
A los 73 años Marcelo se apuntó a una maratón. Por primera vez. Y llegó último, aún participando con gente de su edad. No se desanimó. Su gran error fue no haberse preparado. Entonces empezó a trotar, imponiéndose distancias más largas. Se propuso una meta de diez kilómetros mensuales. Lograba dos, tres. No se desanimó. Un año después, volvió a competir. Llegó penúltimo. No se desanimó. Redobló el entrenamiento y las técnicas. Se apodó a sí mismo “fénix”. Ni idea tenía que este deporte se le complicaría tanto. Lo único que sabía con certeza era el por qué lo hacía.
domingo, 23 de septiembre de 2018
Eso que se calla
Minutos antes de que papá volviera del trabajo, a mi mamá la invadía una pena negra. Incontrolable. Para llorar sin ser recriminada, pelaba y cortaba cebollas. Tras esas hortalizas camuflaba su dolor, la impotencia. Papá, así, jamás sospechó tormento alguno en sus lágrimas ni mostró interés que comiéramos la misma ensalada a diario.
Una tarde nos quedamos sin cebollas. Mandé a mi hermana por una, mientras yo subía a su dormitorio para despertarla. “¡Mamá, mamita!”, mi angustia se hacía creciente. La moví, la enderecé, pero no hubo caso: el vino fue demasiado.
Cuando llegó papá, con mi hermanita cortábamos cebolla.
martes, 11 de septiembre de 2018
La hortensia
-Maestro, ¿por qué la vida se empeña en hacer durar tan poco las cosas bellas? Mi novia, por ejemplo: nos vimos obligados a separarnos días después de hacernos el amor por primera vez. ¡Es tan injusta la vida, tan cruel!
-Hijo, cuando paseábamos por el campo ¿recuerdas que cortaste una hortensia asegurando que era lo más hermoso que viste en kilómetros?
-Sí, recuerdo.
-¿Ves? La flor estaba en paz en su curso de crecimiento, de cara al sol, adornando el campo. Y la mataste. ¿Y después te preguntas por qué duran tan poco las cosas bellas? ¡Tú injusto! ¡Tú cruel!
lunes, 10 de septiembre de 2018
Coparticipes del silencio
“Qué piensas, hija”, preguntaba la mamá a la pequeña antes de peinarla. La niña era muda aunque tenía otra forma de comunicarse: cada vez que la cepillaban, entre su pelo se desenredaba un pensamiento, el que pronto se evaporaba en partículas multicolores. Últimamente solo estaban apareciendo dibujos animados ya que la niña, solitaria, veía mucha televisión.
Una mañana la mamá despertó enferma. Enferma de tristeza. Ese día estuvo apagada y distante. Mientras lloraba en la cocina, la hija se paró frente a ella y, solita, se peinó cuatro veces. Por cada una, se desprendieron las palabras
TODO ESTARÁ BIEN
MAMITA.
Imagen de Diana Toledano
viernes, 7 de septiembre de 2018
¡PLOP!
Es más baja que yo, por lo que cuando se coloca de espalda se para en puntillas: solo así logra acomodar su trasero contra mi paquete. Lo menea circularmente, mientras yo me voy endureciendo. Esto la humedece y se nota. Lo confirma su entrepierna caliente cuando se la manoseo. Y los pasajeros del metro, como avestruces, con las cabezas enterradas en sus teléfonos.
Un mes llevamos en este idilio cada vez que coincidimos en la estación. Sin mediar palabras, sin siquiera conocernos.
Hoy nació algo diferente: a su oído susurré “te quiero”. Ella se giró, me cacheteó y gritó “¡¡¡insolente!!!”.
lunes, 3 de septiembre de 2018
El gorrión
Hace meses, un buen día, un gorrión se posó en una mecedora en el patio de mi casa. Lo dejé un tiempo, por curiosidad. Pero con las semanas y sin ánimo de irse, empecé a espantarlo. Me abalanzaba sobre él, escabulléndose este con una facilidad que me frustraba. Adopté a un gato para que se lo tragara, pero hasta el felino desistió. ¡Qué rabia este gorrión que no alza el vuelo lo más lejos posible! Pero ¿y si cabe la posibilidad de que esta ave sea como yo?
Desde entonces, pudiendo ambos volar, preferimos pasar tardes enteras en la mecedora.
domingo, 26 de agosto de 2018
LuzdeLuna
Imagen de Diana Toledano
jueves, 23 de agosto de 2018
Ha llegado carta (4)
Amado:
He llorado mucho, pero tranquilo: lloro de felicidad al
saber que viví la vida que quise. Perdona que mi enfermedad me haya hecho
ausentarme de ti este último tiempo. Pero es bueno, creo yo, que te vayas
acostumbrando a mi ausencia. No creas que te aparto porque ya no te amo. Te
aparto, para que no olvides que después de mí, la vida, generosa, continúa en
otras cosas que también amas; en tu trabajo, en tus amigos, en tus paseos por
el campo. Vive intensamente. Vive para que permanezca latiendo tu corazón. Vive,
pues en tu corazón yo seguiré viva.
Amada:
Ciertamente soy un agradecido del trabajo, los amigos y los
paseos por el campo. Pero soy feliz no porque haga estas cosas: es porque puedo
hacerlas sabiendo que estás conmigo y que al final del día tengo tu cabecita sobre
mi pecho. Y amo tus canas tanto como todavía amo en mi memoria tu pelo negro. Envejecen
nuestros cuerpos, mas yo te amo renovadamente, siempre, por primera vez. Y si
de joven deseaba tenerte, ahora, de viejo, deseo retenerte. Pero como es
imposible, y ya que por cincuenta años ha sido mutua nuestra vida, que sea
también mutua nuestra muerte.
viernes, 10 de agosto de 2018
Ha llegado carta (3)
Querido Fernando:
Vivir te regala algo hermoso: experiencia. Y con ella, la sabiduría para distinguir lo que te conviene de lo que no. Soy una mujer segura de lo que quiere. Sin embargo cuando te rechacé, cuando te preferí como amigo, poco entendía a mi corazón. Por ese entonces me enamoraban los “tipos malos” y no porque me gustara el drama… O quizás sí y creía que mi amor los transformaría.
Tu dulzura, tus halagos, esa preocupación por mi bienestar, me levantaba el ego pero no me bajaba los calzones. Tarde vine a entender lo que perdí. Hoy te amo.
Querida amiga:
Gracias, pero tengo dignidad. No pretendas confundirme: secretamente preferirás a los cabrones. Es la clase de macho que te calienta y está bien, porque el amor es también pasión. Pero vas quedándote sola, los cabrones indomables no te pescan, entonces recurres al ingenuo que asumes todavía espera por ti. Me ves un hombre tan bueno que te resulto alguien débil, sin carácter y esto te da (y te dará) pie para rechazarme y recuperarme cuando quieras.
Tranquila: no estabas obligada a amarme en ese tiempo. Por eso yo tampoco me siento mal diciéndote que ya no te amo.
viernes, 3 de agosto de 2018
Movimiento
-Todo evoluciona. No es mística, es un hecho científico: es
la ley de la conservación de la materia. Lo que pasa es que cuando te vuelves
consciente de ello te sorprendes, pero nunca dejas de transformarte. Cambian
las estrellas y las flores. Envejeces, te rejuvenece una pasión. Lo que te encanta
te desencanta después. Te contradices. Nunca eres la misma.
-Pero papá, me pide lo imposible. Yo no soy creyente.
-Ahora, ¿pero luego? Anda y consuela a tu amiga. Dile que su
papá no murió para siempre. Puede que sea la respuesta que te gustaría escuchar
a ti mañana. Anda.
jueves, 2 de agosto de 2018
¿Quién fue?
Una mano tapó su boca. La mujer apenas pudo reaccionar. Quiso girarse pero el hombre se lo impidió. La otra mano levantó su falda, corrió su ropa interior y de pie la penetró por atrás. La mujer se dejó embestir. Fue un encuentro violento, rápido, silencioso. Al acabar, él desapareció y ella siguió en su quehacer. Primera vez que tenía sexo en la cocina.
Sin embargo ¿quién fue? Ese fin de semana los visitó el amigo de su esposo.
Encontró la respuesta quedándose un domingo de madrugada en la cocina, también de espalda, esperando a quien sea que se aparezca.
martes, 24 de julio de 2018
La anticasa
Llamé repetidamente a mi hijo a almorzar. Cuando apareció, le dije: “Tus duchas están cada vez más largas”. La casa crujió y una voz, omnipresente, exclamó: “Claramente se masturbaba en el baño”. Mi hijo preguntó: “Mamá, ¿ese fue Dios?” Y arrancó a la calle, enloquecido. Ayer pedí a mi esposo un préstamo de diez mil pesos. “Se me acabó todo el aguinaldo”, respondió. “¡Mentira! Se esconde la plata dentro del zapato”, dijo la misma voz ubicua.
¡Por suerte hoy nadie me preguntó si fui yo quien tapó la taza del baño!
Las paredes de esta casa no saben guardar secretos.
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